jueves, 2 de marzo de 2017

Senado de Estados Unidos exige una revisión de seguridad para el viejo smartphone que actualmente usa Donald Trump.

Por lo general, cuando hablamos del presidente de los Estados Unidos y sus pertenencias tecnológicas, todo nos lleva a una palabra en común: Seguridad, y es que no es para menos, estamos hablando de presidente de una de las naciones más poderosas del mundo, por lo que todo lo que él diga o haga con sus dispositivos móviles debe estar bajo estrictas medidas de seguridad, sobre todo en tiempos en que el espionaje entre naciones está tan de moda y donde claramente EE.UU. tiene muchos motivos por los cuales sentirse en la mira de alguna nación o grupos de ciberdelincuentes que quieran entrometerse en los asuntos de la nación.
Hace poco llegó un nuevo dueño de casa a la Casa Blanca, Donald Trump, el polémico nuevo presidente de Estados Unidos ya llegó a tomar el poder de la nación y junto con su forma de ser, también trajo un pequeño gran problema para la seguridad del país, o por lo menos así lo ven los Senadores de EE.UU. quienes protestaron abiertamente contra el actual smartphone del mandatario, un Samsung Galaxy S3, terminal que en este momento está en la mira de los agentes de seguridad por no ser precisamente sinónimo de seguridad.

Acá no hay mucho que analizar, claramente el Galaxy S3 de Donald Trump es un gran problema en la seguridad de los EE.UU. si el insiste en utilizarlo como su herramienta de trabajo y donde revisará documentos confidenciales, por lo que es muy probable que en las próximas semanas Donald Trump tendrá que hacerse a la idea cambiar su teléfono por uno que le brinde mayor seguridad, porque seamos honestos, si por estos días Android no es el palacio de la seguridad en un dispositivo móvil, que nos queda para uno que tiene más de 4 años de vida y con un sistema que actualmente no tiene soporte por parte de Google. Está bien tener cariño por las cosas, pero siendo el presidente de EE.UU. el aspecto seguridad debe ser prioridad.

El efecto Galaxy Note 7: Crean una batería de celular que no explota y que sigue funcionando sin problemas aún luego de cortarla en dos.

Cuando hablamos de la seguridad con las actuales baterías de nuestros dispositivos móviles, no son pocas las imágenes que se nos vienen a la mente, y es que cada año tenemos cientos de casos en donde por motivos “desconocidos” un smartphone explota en el bolsillo de su dueño o se incendia de la nada estando sobre una mesa, ocasionando problemas. En muchos de esos eventos la responsabilidad de que los celulares exploten en manos de los usuarios son causados indirectamente por ellos mismos al usar cargadores “genéricos” o en condiciones poco aptas para la carga de celulares, exceptuando el caso del Galaxy Note 7 que no importaba cual fuera la condición, si o si terminaban generando el problema de explotar.
Actualmente el mercado está lleno de dispositivos con baterías de ion de litio, casi todas los modelos las usan, iphone, Galaxy Note 7, entre otros, las que son muy buenas en su funcionamiento pero que en su interior llevan componentes que no ayudan en nada en caso de un sobre calentamiento en el dispositivo, tanto así que el líquido que hay dentro de estas baterías es totalmente inflamable, por eso cuando hay problemas de calor en muchos celulares todo termina humeando de tal manera, que es la batería de ion de litio y su contenido la que arma el show.
Así es que ahora los problemas de seguridad con las baterías de de ion de litio podrían tener sus días -o años- contados, ya que un profesor de la Universidad de Tufts inventó una batería para celular que ni cortándola con tijeras explota.
El profesor Mike Zimmerman logró cambiar el líquido inflamable que está dentro de las baterías de ion de litio (como las de Galaxy Note 7), por un polímero retardante que extingue las llamas y esto evita que exploten. Los beneficios de estas nuevas baterías no quedan solo en eso, además estaríamos frente a costos de producción bastante más bajos que los que lleva el fabricar las actuales baterías de ion de litio y así evitar las tan temidas explosiones, que tanto nos recuerdan al problema en los Galaxy Note 7.

¿Estas nuevas baterías podrían llegar al mercado de los dispositivos móviles?, si, claro que podrían llegar, pero para eso es necesario que los fabricantes de celulares quieran apostar por esta nueva tecnología y luego de bastantes pruebas se decidan a implementarlas en sus dispositivos, algo que puede tardar años en suceder, pero que con los problemas recientes del Galaxy Note 7 no hacen más que impulsar con más fuerza este tipo de iniciativas.